ASEDIO EN VANO

ASEDIO EN VANO

Si adonde voy o vaya no te cansas
de en mi alma reposar tus varios ojos,
y encubrirme el camino con rastrojos,
para no ir más allá de tus alianzas…

Y así, al lograrlo en todos tus antojos,
si tan feliz estás, ¿por qué no danzas?,
si tan tranquilo estás, ¿por qué no avanzas?
—Y te libras de miedos y de enojos…—

Si un anzuelo tan simple, diminuto,
de tus poderes ríe y sobrepasa,
—sin darte cuenta, nada en absoluto…—

¿Qué no te harán neuronas incipientes
de nuevos hombres, o quizá serpientes,
que saben, logran todo lo que pasa?

Osfelip Bazant


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Sonetos a la democracia

Sonetocracia

I
VOTANTE,
di, qué más vale: ¿el oro o el pensamiento
a la hora de elegir un candidato?
¿El más fuerte, el más justo, el más sensato,
o el que, de voz en voz, te trae el viento?


¿O el que en sus actos muestra rendimiento
o quien te entrega polvo y arrebato?
¿Y en su apariencia? ¿lujo o gran recato?
¿Y en actitud? ¿frialdad o sentimiento?

Porque, primero, el informarte un rato
vale más verlo vuelto en tu contento
de que en tu casa hay más de un zapato


y no falta ni un día el alimento…
¡Porque en tu juicio, voto y alegato,
está el futuro que huye al sufrimiento!

II

SOCIEDAD,
nunca reniegues de tus propios hijos:
¡Que es anciano!, ¡que es joven!, ¡indigente!…
Mas, también, forman parte de tu gente
y sus valores, largos y prolijos…

Todos son tuyos, pero no tan fijos
o tan clavados en tu tierra o ambiente,
tal cual los que se fueron de repente
por no encontrar en ti óptimos cobijos…

Pero si a  cada uno tenerlo, verlo,
quieres en todos tus asuntos, juntos,
dales la mano que ellos necesitan…

Y notarás que el ejercerlo, serlo,
te enriquece tras tus difuntos puntos
sin que tus malos pasos se repitan…


III

GOBERNANTE,
si al principio te abunda el argumento
de andar, de gente en gente, con buen trato,
desde el monte hasta la urbe, siempre grato,
por conseguirte más apoyo, aliento,


¿por qué no te domina entendimiento
a la hora de ejercerles tu mandato,
como si sólo fueras un novato
que, si no aprende, pierde su talento?…


¡Que de victoria se hable en tu relato
de obtener casi todo al cien por ciento
y acabar, paso a paso, tu contrato!…


Que si no, el súbdito, en cualquier momento,
tendrá el derecho, o el mismo desacato,
de echarte fuera por incumplimiento…







Andrés Rivadeneira Toledo

Andrés Rivadeneira Toledo

Magister en Educación, especializado en Psicología y Creatividad en la UCM. España; Docente Universitario, Gestor Bibliotecario, Mediador de Lectura, Creativo, Artista, Diseñador, Poeta Escritor, Conferencista Motivador, invitado en Universidades de Argentina, Brasil, Cuba, Chile, y Taiwán; Creador de un nuevo enfoque educativo: ENFOQUE EDUCATIVO DE EMPRESA; Sub-Secretario General de América y Cónsul de Poetas del Mundo. Ecuador; Miembro de Foros y Grupos de Poesía Internacional y Mundial; Ganador de reconocimientos y premios de Poesía, Educación, Arte, Diseño y Caricatura.

SONETO I

ESTÁS CALLADA…

Estás callada, tan lejana, ausente…
Mi voz te llama urgente, no me escuchas,
tus ojos se han cerrado, ya no luchas,
y mi beso está en tu boca, latente…

Háblame, tu silencio está presente,
atrápame con tu mirada, escucha…
Noche indiscreta y vigilante, lucha,
El silencio, también mío, no miente.

Mi voz te llama, clama…, pero es vana.
Mejor me callo, tu silencio…, clama.
Callada, tan ausente…, tan lejana…

Y digo, esto no es cierto, ella… me llama.
Estás callada, ausente, vas tan sana,
tu palabra y sonrisa no miente, ama.

Soneto en Homenaje al Poema XV de Pablo Neruda. “Me gustas cuando callas porque estás como ausente…” Declamado en su tumba en el 8° Encuentro de Poetas del Mundo, en Isla Negra, Chile.

SONETO II

SI TE CREES UN POETA…

Si te crees un poeta, como te van a llamar,
debes aprender a amar, que seguro nadie lo objeta;
si mucho aprietas, entonces debes saber declamar
para poder clamar, aunque te quedes sin tu receta.

No temas de muchos errores que vas a cometer,
no vamos a someter, tal vez otros están peores;
cuando uno siente dolores, uno llega por no ver,
te alegrará poderte mover y ser de los mejores.

Lo que andamos buscando, bien se puede traducir
y con gusto definir lo que el alma está deseando,
es mejor arrimando en el mar del porvenir.

Descansar de vez en cuando nos aleja del sufrir
Y, si vamos a seguir con esta dicha disfrutando,
La hallaremos propiciando trabajo por compartir.

SONETO III

REMODELAR… ¿PARA QUÉ?

Con tantos años, tragando esta tierra…
Los estudiantes enferman a diario,
remodelar es un mísero anuario;
seguridad que no existe, me aterra…

Cuando improvisas, también se entrecerra
si planificas tal, como estepario;
si canta un pájaro como canario,
al revivir en la mística sierra…

le pido a Dios que, termine esta torpeza,
y que devuelvan a mis vacaciones,
es no querer describir…, ¡la bajeza!

Tal situación es de resignaciones,
ya solo queda alzar la cabeza
y decir, muy lleno de indignaciones…

– “De qué sirve, embellecer la fachada de las instituciones,
no somos capaces de hacer brillar
la mente de nuestros estudiantes para que puedan triunfar.”

Soneto IV

PALABRA, TRAS PALABRA…

Su palabra y, palabras, escuchaba,
sufrimientos, angustias y deseos;
tus anhelos, cambiar y, sin rodeos…
Dominaba sus nervios, y, le hablaba…

Denigrada, asustada, que temblaba,
Agredida y humillada, sus empleos…
Es esposa, tratada sin flirteos,
es esclava que, no se sublevaba…

Recordar las palabras sin decencias:
“Morirás…, vivirás tan taciturno,
con tu vida podrida en indecencias…

Consumida en permisos de los diurnos,
admirando supuestas complacencias;
con enfermos malditos, los nocturnos.”

SONETO V

VIOLACIÓN CON PERMISO…

En tus ojos sonríe la malicia
abrazando suscita la islamina.
En sus ojos, terror y la domina,
es un ángel, abrazas con codicia…

Tu sonrisa es hipócrita, reinicia
Es que tú, eres cobarde que, alucinas.
Escisión, y tus morbos en tu angina,
El temblor y tus nervios, lo que inicia…

Es la risa interior en tus entrañas,
con coraje y, con rabia te describo:
caudaloso es el llanto, tus patrañas…

Y con una mujer, ¿es que…?, prescribo;
Y si piensan violar, son alimañas;
Y con tanta maldad, se los transcribo.

SONETO VI

SONETO CONVERSO…

Ahora entiendo que sufrimos tanto…
Querer crear un soneto mejor,
Escribimos, medimos, es peor…
Sólo catorce sílabas, ¡sé cuánto!…

Y mido, ¿por qué no alcanza?, ¡qué espanto!,
Mejor hago un sonetillo…, ¿es peor?
Escribo, corrijo, ajusto…, valor,
reajusto, repito, sigo en llanto…

Se reconvierte en un viejo estrambote,
Y eso pasa…, por escribir al trote,
Si le aumento sílabas a mis versos…

Debo escribir y dejar de llorar,
La idea es aprender y mejorar
sonetillos y sonetos conversos.

Andrés Rivadeneira Toledo/Scorpium /Ecuador
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Sor Juana Inés de la Cruz

Breve biografía

Sor Juana Inés de la cruz fue una escritora, poetisa y religiosa de la Nueva España, considerada la máxima representante de la literatura del Barroco americano y una de las poetas más importantes en el Siglo de Oro.

En la adolescencia ejerció actividades en la corte del virreinato, y después en conventos en que formó parte y pudo desarrollar el trabajo literario ampliamente, desde la narrativa hasta la poesía. Debido a su riqueza de conocimiento y obras creadas, se le llamó “La décima musa” o “El Fénix de América”.

Su fecha aproximada de nacimiento es el 12 noviembre de entre 1648 y 1651 en San Miguel Nepantla (Estado de México), y falleció en abril de 1695 en el centro colonial español de la época (hoy Ciudad de México).  

Selección de sonetos

SONETO I
(Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba…)

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,
como en tu rostro y tus acciones vía
que con palabras no te persuadía,
que el corazón me vieses deseaba.

Y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía:
pues entre el llanto que el dolor vertía,
el corazón deshecho destilaba.

Baste ya de rigores, mi bien, baste:
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo tu quietud contraste

con sombras necias, con indicios vanos,
pues ya en líquido humor viste y tocaste
mi corazón deshecho entre tus manos.


SONETO II
(Detente sombra de mi bien esquivo…)

Detente, sombra de mi bien esquivo,
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.

Si al imán de tus gracias atractivo
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para qué me enamoras lisonjero,
si has de burlarme luego fugitivo?

Mas blasonar no puedes, satisfecho,
de que triunfa de mí tu tiranía;
que aunque dejas burlado el lazo estrecho

que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho,
si te labra prisión mi fantasía.


SONETO III
( El ausente, el celoso, se provoca…)

El ausente, el celoso, se provoca,
aquél con sentimiento, éste con ira;
presume éste la ofensa que no mira,
y siente aquél la realidad que toca.

Éste templa tal vez su furia loca
cuando el discurso en su favor delira;
y sin intermisión aquél suspira,
pues nada a su dolor la fuerza apoca.

Éste aflige dudoso su paciencia,
y aquél padece ciertos sus desvelos;
éste al dolor opone resistencia,

aquél, sin ella, sufre desconsuelos;
y si es pena de daño, al fin, la ausencia,
luego es mayor tormento que los celos.


SONETO IV
(Yo no puedo tenerte ni dejarte…)

Yo no puedo tenerte ni dejarte,
ni sé por qué, al dejarte o al tenerte,
se encuentra un no sé qué para quererte
y muchos sí sé qué para olvidarte.

Pues no quieres dejarme ni enmendarte,
yo templaré mi corazón de suerte
que la mitad se incline a aborrecerte
aunque la otra mitad se incline a amarte.

Si ello es fuerza querernos, haya modo,
que es morir el estar siempre riñendo:
no se hable más en celo y en sospecha,

y quien da la mitad, no quiera el todo,
y cuando me la estás allá haciendo,
sabe que estoy haciendo la deshecha.


SONETO V
(Aunque eres, Teresilla, tan Muchacha…)

Aunque eres, Teresilla, tan muchacha,
le das que hacer al pobre de Camacho,
porque dará tu disimulo un chacho,
a aquél que se pintare más sin tacha.

De los empleos que tu amor despacha
anda el triste cargado como un macho
y tiene tan crecido ya el penacho,
que ya no puede entrar, sino se agacha.

Estás a hacerle burlas ya tan ducha,
y a salir de ellas bien estás tan hecha,
que, de lo que tu vientre desembucha,

sabes darle a entender, cuando sospecha,
que has hecho, por hacer su hacienda mucha,
de ajena siembra, suya la cosecha.

Leer aqui soneto dedicado a Sor Juana


SONETO VI
(Rosa divina que en gentil cultura…)

Rosa divina que en gentil cultura
eres, con tu fragante sutileza,
magisterio purpúreo en la belleza,
enseñanza nevada a la hermosura;

amago de la humana arquitectura,
ejemplo de la vana gentileza
en cuyo ser unió naturaleza
la cuna alegre y triste sepultura.

¡Cuán altiva en tu pompa, presumida,
soberbia, el riesgo de morir desdeñas;
y luego, desmayada y encogida,

de tu caduco ser das mustias señas,
con que con docta muerte y necia vida,
viviendo engañas y muriendo enseñas!


SONETO VII
(Al que ingrato me deja busco amante…)

Al que ingrato me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata,
maltrato a quien mi amor busca constante.

Al que trato de amor, hallo diamante,
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata
y mato al que me quiere ver triunfante.

Si a éste pago, padece mi deseo;
si ruego a aquel, mi pundonor enojo:
de entrambos modos infeliz me veo.

Pero yo, por mejor partido, escojo
de quien no quiero, ser violento empleo,
que, de quien no me quiere, vil despojo.


SONETO VIII
(Con el dolor de la mortal herida…)

Con el dolor de la mortal herida,
de un agravio de amor me lamentaba,
y por ver si la muerte se llegaba,
procuraba que fuese más crecida. 

Toda en el mal el alma divertida
pena por pena su dolor sumaba,
y en cada circunstancia ponderaba
que sobraban mil muertes a una vida. 

Y cuando, al golpe de uno y otro tiro,
rendido el corazón daba penoso
señas de dar el último suspiro, 

no sé con qué destino prodigioso
volví en mi acuerdo y dije: —¿Qué me admiro?
¿Quién en amor ha sido más dichoso?


SONETO IX
(Amor empieza por desasosiego…)

Amor empieza por desasosiego,
solicitud, ardores y desvelos;
crece con riesgos, lances y recelos;
susténtase de llantos y de ruego.

Doctrínanle tibiezas y despego,
conserva el ser entre engañosos velos,
hasta que con agravios o con celos
apaga con sus lágrimas su fuego.

Su principio, su medio y fin es éste:
¿pues por qué, Alcino, sientes el desvío
de Celia que otro tiempo bien te quiso?

¿Qué razón hay de que dolor te cueste?,
pues no te engañó amor, Alcino mío,
sino que llegó el término preciso.


SONETO X
(¿En perseguirme, mundo, qué interesas?…)

En perseguirme, mundo, ¿qué interesas?
¿En qué te ofendo, cuando sólo intento
poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas?

Yo no estimo tesoros ni riquezas;
y así, siempre me causa más contento
poner riquezas en mi pensamiento
que no mi pensamiento en las riquezas.

Y no estimo hermosura que, vencida,
es despojo civil de las edades,
ni riqueza me agrada fementida,

teniendo por mejor, en mis verdades,
consumir vanidades de la vida
que consumir la vida en vanidades.


SONETO XI
(Este que ves, engaño colorido…)

Este que ves, engaño colorido,
que, del arte ostentando los primores,
con falsos silogismos de colores
es cauteloso engaño del sentido;

éste, en quien la lisonja ha pretendido
excusar de los años los horrores,
y venciendo del tiempo los rigores
triunfar de la vejez y del olvido,

es un vano artificio del cuidado,
es una flor al viento delicada,
es un resguardo inútil para el hado:

es una necia diligencia errada,
es un afán caduco y, bien mirado,
es cadáver, es polvo, es sombra, es nada.


SONETO XII
(¿Tan grande, ¡ay, hado!, mi delito ha sido…)

¿Tan grande ¡ay, hado!, mi delito ha sido
que por castigo de él o por tormento,
no basta el que adelanta el pensamiento
sino el que le previenes al oído?

Tan severo en mi contra has procedido,
que me persuado de tu duro intento,
a que sólo me diste entendimiento
porque fuese mi daño más crecido.

Dísteme aplausos para más baldones,
subir me hiciste, para penas tales,
y aun pienso que me dieron tus traiciones

penas a mi desdicha desiguales,
porque viéndome rica de tus dones
nadie tuviese lástima a mis males.

SOROR JUANA INÉS

SOROR JUANA INÉS (acróstico)

Sin manchas que tu nombre te avasalle
O que tu cuerpo esconda este atropello:
Rastros de muchos besos en tu cuello
O brazos envolviéndote en el talle.

Rondaste más el claustro que la calle,
Jamás, ni un poco, al aire tu cabello;
Uno más que otro libro en tu resuello
A enriquecer tu mente con detalle.

No te guardaste el alma en el bolsillo
A fin de no estragarla como el molle
Incapaz de tener su propio brillo

No verás al mundo sin tu arrullo
En tu vida a alguien que jamás se enrolle,
Si te recuerda siempre con orgullo.

Osfelip Bazant


Jeremías (Domingo Pérez)

SONETO CON PREGUNTA

Una pregunta me hicieron ayer
y no parece hecha por una amigo:
fue si Adán y Eva tenían ombligo
no sé si la cuestión fue por joder.

Pues la respuesta no es fácil saber
con tamaña pregunta a ver que digo
al quererse, creo, quedar conmigo
el mosqueo fue fácil de entender.

Por la cuestión, la mente no quebré
si Dios les hizo ombligo, no lo sé
y aunque intente saberlo, no podré.

La pregunta es algo rara, ya lo sé
como no se contestarla, yo sabré
irme como sea, y eso, si que sé.

Jeremías (Navidad 2015)

SONETO DE NAVIDAD

Aunque los sonetos son muy diversos
mas no sé si tanto como mis nietos
probaré mi suerte con los sonetos
ya que tiempo tengo para los versos.

Los nietos que tengo son muy perversos
No sé si perversos o solo inquietos
Pues todos los días son bien completos
Y dejan los trastos siempre dispersos.

Esto de los nietos es una broma
Debido a la rima que es la que prima
Y he de acabar esto de alguna forma

Porque esta Navidad ya se aproxima
Sin que se me olvide una sola coma
Y que este soneto tenga su rima.

EL TEOREMA DE PITÁGORAS

Unidos dos catetos por un punto
la línea inclinada los enlaza,
hipotenusa llaman a esta traza
con un ángulo recto en el conjunto.

Un sabio griego encuentra el contrapunto
y Pitágoras piensa que es su baza
trazando la figura de su plaza
haciendo un teorema del asunto.

“Elévate al cuadrado hipotenusa
y así obtendrás el mismo resultado
si suman sus cuadrados los catetos”.

La operación es clara, no confusa
y viendo lo que al mundo has aportado,
por sabio, te presento mis respetos.

EL HOLGAZÁN

Yo nunca trabajé mucho ni poco
y parezco el caballo de Espartero,
con el canto del gallo desespero
y aún así ,yo mi vida no trastoco.

A la hora de dormir me vuelvo loco
y al buen comer no pongo ningún pero
la siesta es el descanso del guerrero
y soñando yo nunca me equivoco.

¡Qué bonito es holgar por uno mismo!
Y bien ejecutado y con cordura
el llamarte holgazán es eufemismo.

Pues la gente parece ser madura
gozando del trabajo por cinismo
y mueren sin probar mi asignatura.

EN DEFENSA DEL CARBONO

¿Que pensar de la vida de un carbono
que prefiere al hidrógeno a su lado
cuando por el oxígeno es forzado
por querer ser cetona en vez de ozono?

Este enlace es fatal ¡no lo perdono¡
ni lo admito por cruel y por malvado
al dejar al carbono destrozado
y por eso, al oxígeno cuestiono.

Pues no es solo el carbono el que no quiere
a muchos elementos asociarse
y no hay porqué forzar contra natura.

A veces al hidrógeno prefiere
permitiendo al oxígeno marcharse
por ser la reacción una tortura.

Ever Gaona Quevedo

POEMA V

Tu mataste el amor que te tenía
haciendo lo que quieres tu conmigo
te fuiste y me dejaste amada mía
sabiendo que quería estar contigo

Tu siempre te burlaste cada día
del amor que te di yo como amigo
y llenaste de cruel melancolía
mi pobre corazón como mendigo

Y ahora tu regresas a mi lado
diciendo según tu que me querías
pues te diré que no lo merecías

Tanto amor que yo te di enamorado
por eso no dejare que el pasado
vista de gris mis noches y mis días.

Ever Gaona Quevedo
Lima, Perú

TE AMO

Te amo con la fuerza de los vientos
Y con la furia de un león salvaje,
Te amo porque es dulce tu celaje
Con este corazón en movimientos;

Te amo con tiernos sentimientos
Y con las dulces músicas del ave,
Te amo porque es tan eterna y suave
Tu alma con mi alma sin lamentos,

Te amo con el fuego del poniente
¡Que es mi vida predilecta pura!
Te amo con la flor en occidente;

¡Que es la roja luz de tu ternura!
Te amo porque vives en mi mente
Y el placer que me lleva a la locura.

Ever Gaona Quevedo
Lima, Perú

SONETO

Amor no soy feliz siento que muero
No me pidas que adore el recuerdo,
Tú sabes bien amor que si te pierdo
Vivir un día más ya no…no quiero,

Tu regreso mi amor es lo que espero
Antes que el dolor de tu desprecio,
Tal vez pienses amor que soy un necio
Pero pido perdón por ser sincero,

Si te digo que te amo y que no aguanto
Y también que muero no es un engaño
Porque no sabes ni imaginas cuanto,

Como duele el corazón si te extraño
Un día es un siglo un minuto es un año
Porque yo te amo… te amo tanto.

Ever Gaona Quevedo
Lima, Perú

FINAL FELIZ

Hoy vuelves otra vez, amada mía,
Hoy vuelvo a ser el dueño de tu vida
Después de tanto tiempo en agonía
Hoy vuelve a respirar mi alma herida,

Mi vida fue un desastre cada día
Hundido en el recuerdo sin salida;
Sentenciado ya a muerte se sentía
Mi amante corazón por tu partida.

Pero hoy que vueles oh amada mía
Trayendo a mi alma eterna alegría
No dejare marcharte de mi vida,

Porque estamos a tiempo todavía
De verme amado y de verte querida
Recuperemos la gloria perdida.

Ever Gaona Quevedo
Lima, Perú

DEPENDENCIA

Tú eres mi amor quien me tiene loco
Loco de pasión y de deseo
Tenerte cada día me parece poco
Yo muero de dolor si no te veo,

Es tanto mi amor que yo te amo
Es tanto mi amor que te extraño
A veces sin querer tu nombre llamo
No tenerte junto a mí me hace daño,

Jamás podré seguir si me dejaras
Lo sabes bien mi dulce amada
Que eres todo para mí y si faltaras
Mi vida sin tu amor no vale nada,

Nadie más que tú para levantarme
Sujeta de mi mano y sin desplantes
Me libras de la muerte para amarme
Por eso mi amor tú jamás me faltes.

Ever Gaona Quevedo
Lima, Perú

POEMA II

Estoy aquí amor…amor a duras penas
sumergido en el dolor de tu ausencia
los días tristes y las noches son eternas
extrañando el calor de tu presencia

Cuanto tiempo mas me tendrás así sufriendo
cortandole las alas a mi pobre existencia
acaso tu no ves que a diario te contemplo
con el alma a tus pies suplicándote clemencia

Pero que ingrata eres con quien a ti te quiere
te marchas y no vuelves así como sin nada
me dejas en el mundo con la vida atormentada

consiente que te quieren sabiendo que se muere
si dejan de quererte y si a ti no te prefiere
mi pobre corazón y mi alma enamorada.

Ever Gaona Quevedo
Lima, Perú

Francisco Lojano Orellana

LV

De ti me enamoré y sin ti no puedo vivir
Tan solo a ti te adoro porque eres mi bendición
Si tú… eres tan linda ¿Qué más puedo yo pedir?
Te amo con mi alma… y todo mi corazón.

Ambos nos necesitamos no hace falta decir
Me fascina tu mirada, me llena de emoción
Tenemos que casarnos para poder existir
Eres toda mi alegría… y toda mi ilusión.

Tus labios excitantes de un color rojo pasión
A tu lindo pelo negro lo quisiera sentir
Es a tu belleza sin par, que elevo esta canción.

Dios te puso en mi camino; me quiso bendecir
Los celos me matan; me causan desesperación
Tu iluminas mi vida; es a ti que debo ir.

Antonio Palazón Cascales

SONETO

Te quiero sin saber como te quiero;
sabiendo que se nace no sabiendo,
yendo hacia ti ya se que a mi voy yendo,
pero ¿qué es manzana, árbol o qué espero?

Muero al dormir y al mal gesto yo muero;
siendo impulso rebelde e infiel siendo,
vendo hacia fuera hiel, que adentro vendo
fiero ungüento a lo noble y nada fiero.

Triste saber cuando uno sabe triste
todo lo que pasa al pasarlo todo;
¡cuánta ceguera o es escusa cuánta!

Diste en el clavo si al rencor le diste,
todo el envés y a la cara amor todo;
¡tanta dicha al valor, no al caudal tanta!

Antonio, 58 años.
Admirador del soneto.
Abrazos entrañables a todos los sonetistas.

SONETO

Ido si le hago a cada paso caso;
caso el de no quedar un poco loco;
loco si a vueltas mucho el coco toco;
toco y queda por ver si taso raso.

Raso si es que de cada caso paso;
paso firme en tener de loco poco;
poco si en el pensar no toco coco;
coco hábil si lo necio raso taso.

Taso poco el coco si veo reo; 
reo de caso y paso en lelo celo;
celo en la vida si por ido pido.

Pido de más si en mí el reo veo;
veo en caudal sin vida celo lelo;
lelo cuando otra vez leas pido ido.

Antonio, 58 años.
Admirador del soneto.
Abrazos entrañables a todos los sonetistas.

Arturo DeGracia Delgado

BAJO LA LLUVIA

Viendo la lluvia caer, pensando en ti.
Suspiro, hondamente, si… por tu amor.
Siento frio, quiero tener tu candor.
Y cuanto deseo, que siempre estés aquí.

El silencio, crea… un gran vacío en mi.
Y amargamente, oculto mas, mi dolor.
Llegar a perderte ¡ Ese…! Es mi temor.
Porque, solo… no puedo seguir así.

Se… que es muy triste, ver el agua correr.
Pues aún, las nubes, siguen llorando.
Es difícil, duele… mas no sé, qué hacer.

Solo barcos de papel, van pasando.
Sin rumbo y, sin puerto al parecer.
Y bajo la lluvia… te sigo amando.

Arturo DeGracia Delgado
arthurdavisd
Panamá

PANDEMIA

Esta triste situación… que hoy nos priva.
Con temor… le arrebata a cada niño.
Su inocencia, al expresar su cariño.
Y le impide alzar el vuelo… es lesiva.

Su futuro si… un barco a la deriva.
Su sonrisa… tan tersa cual armiño.
Hoy en tristeza, de silencio solo tiño.
!Cuanto dolor…! Le impide que reviva.

Que será, del juego de la rayuela?
Que será, si la situación empeora?
Que será, del beso de la abuela?
Que será no se, del que nace a esta hora?
Que será !si! Cuando vuelva a la escuela?
Que será !Oh Señor! porque mi alma llora.

Arturo DeGracia Delgado
arthurdavisd
Panamá

Andrés Rivadeneira

SONETO
¡GRACIAS, SONETILLO..!


Leí tu artículo sobre el soneto,
Sencillo, muy práctico, muy didáctico;
Serán versos que, yo busqué y, practico,
Una buena introducción, lo prometo.

A practicar todo con mi respeto
Una, dos, tres, otra vez, no es cuentico
Al fin encontré, siempre lo predico
A lograrlo, aún equivoque este reto.

No depende de la suerte hacer bien,
Aprende, mide y ajusta las sílabas,
Las rimas serán perfectas, también…

Lee y corrige, lo que tú pensabas,
Son catorce versos, es por tu bien,
Mejor conclusión es si tú lo acabas.

Andrés Rivadeneira
Toledo/Scorpium /Ecuador

Digna Sabaté

SECRETOS VIAJEROS (soneto Alejandrino)

Hoy dibujo palabras a la luz de la luna
recostada en la sombra que dejara tu ausencia.
Hay rumores de agua que me traen tu esencia
desde bosques lejanos por caminos de runa.

Cuando el arco se tensa ya no queda ninguna
esperanza que impulse a sublimar la urgencia
que traduce el agudo estupor de advertencia
mientras teje sus trenzas en la fresca laguna.

La hierba seducida escribe en sus mensajes
los secretos que ocultan los duendes de los viajes
cuando entre todos deben adornar el momento.

Un ciprés que descansa en sus viejas raíces
exilia las penumbras junto a sus cicatrices
y su canto es perfume en las alas del viento.

Kin Mejía Ospina

CONSTRUYENDO UN SONETO 

Con vocablos dispares por completo,
en medio de palabras sin sentido,
entre tanto adjetivo detenido,
va naciendo la idea de un soneto.

Ya tenemos al menos un cuarteto,
espero de esta lid salir erguido,
sabe dios en que embrollo me he metido,
no buscaré mas líos lo prometo.

De los ocho salí todo repunta,
¿qué falta? los tercetos, que pregunta,
habrá que continuar con el poema.

Lo que el bardo ligó que  el diablo aguante,
y todo finaliza en este instante,
catorce versos,! se acabó el problema¡ 

LA ESTRELLA QUE ME GUÍA

Solo noventa días de nacido,
y sentí de mi madre el cuerpo yerto,
no podía saber que había muerto,
que tristeza no haberla conocido.

La noche se vistió de inmenso olvido
en un presagio de futuro incierto,
desde entonces, en lágrimas despierto,
no pude disfrutar su amor perdido.

Se que desde otro mundo me acompañas,
como tu me llevaste en tus entrañas,
yo te llevo en mi alma tan sombría.

Ya no pude abrazarme a tu ternura,
bajo las alas de la niebla oscura,
tú serás esa estrella que me guía.

Un día de nostalgia y tristeza.

Reinaldo Bustillo Cuevas

CANTO PARA TI

No omitiré decirte que te quiero,
no omitiré decir que te he querido,
para que mi oración llegue a tu oído
y sepas que de amor por ti me muero.

Porque me matas con candente acero,
lanza mi corazón un gran quejido,
y aunque me digan que cobarde he sido,
te digo nuevamente que te quiero.

Que te he querido, a ti, de tal manera,
como nunca jamás en este mundo
un hombre a una mujer amor le diera:

extenso como el mar y tan profundo,
que no ha habido jamás sobre la esfera,
otro amor tan sublime y tan rotundo.

EL COLIBRÍ

Fragmento de la luz, vivificado
en el instante exacto del aroma;
que entre los rojos pétalos se asoma,
para quedar en ave transformado.

Es milagro del viento represado,
que en esquirlas de tiempo, en el abroma,
sólo el néctar dulcísimo se toma,
y a los dioses les deja lo sobrado.

En sábanas de pétalos de seda,
ondea como en ancho mar la espuma,
bajo el beso sutil de brisa leda.

La gravidez del cuerpo no lo abruma,
pues suspendido en éxtasis se queda
flotando sobre el sueño de la pluma.

DESDE EL ATRIO DE LA IGLESIA DE SAN JUAN NEPOMUCENO

Desde tu atrio se ven los monumentos
de tus dilectos hijos del pasado,
que tu fama en la historia han resaltado
echándola a volar sobre los vientos .

Nos brotan escondidos pensamientos:
tallar de nuevo el mármol ya tallado,
con cincel inmortal resucitado
del Fidias sin igual ¡viejos momentos!

Para que esté lo griego a tu servicio,
como a, dioses olímpicos lo estuvo,
al esculpir lo eterno como oficio,

¡que en éxtasis al tiempo lo detuvo!;
para que Píndaro haga un epinicio,
como nunca otro triunfador lo tuvo.

A UNA LA NIÑA VESTIDA DE LUTO

Con el rítmico andar de la gacela
que se deja llevar por viento leve,
su candoroso pie con paso breve
simula, al transitar, nave de vela.

Nos deja su mirada cuando riela
la placidez que reina cuando llueve,
como ave que en lo azul, grácil, se mueve;
o de barca romántica la estela.

Así la vi al pasar: niña temprana,
con vestido de luto al cementerio,
llenándome de luces la ventana.

Poniendo el corazón en cautiverio,
arpegio angelical que la mañana
va escribiendo con notas de misterio.

SOLICITUD RESPETUOSA A UN COMENTARIO

Estoy de los sonetos hasta el tope,
por haber hecho más de cuatrocientos,
mas no quiero ocultar mis sentimientos:
me gusta bella imitación a Lope.

Viajar, contigo, alígero al galope
para sentir la fuerza de los vientos
clamando en etéreos movimientos:
no hay nada que de Erato nos arrope.

Pero en esta ocasión que me es prestada,
poder expresarle a hombres de tu talla,
¡que no la quiero dar por fracasada!.

Y saber, bien, que el grande nunca falla:
Erato , a este vate, dio la Eneada
para que Abya Iala acabe oda vasalla.

Biografía del autor:
Reinaldo Bustillo Cuevas, es al mismo tiempo alfa y omega; Quijote y Sancho; hijo del poeta librepensador Ismael Bustillo y nieto por línea materna de Manuel Cuevas Martínez, médico Honoris Causa de la Universidad de Cartagena, conservador y ortodoxo ; al estudiar su bachillerato fue discípulo del sabio sueco Jorge Dall , paleontólogo y antropólogo, que de paso por Sincelejo, en estudios de su flora y fauna, el Gobierno Nacional le exigió dictar una cátedra en el Colegio Simón Araujo, donde cursaba sus estudios secundarios; y en donde el sacerdote teólogo español Antonio Prieto, exponía doctrinas totalmente opuestas.
Después de algún tiempo, en la Universidad Nacional, sin terminar sus estudios académicos, fue escogido por el Colegio Andrés Bello, para dictar Literatura y Matemáticas; luego fue designado para las mismas asignaturas en la Normal Superior Diógenes Arrieta y en la Normal para Señoritas Mercedes Elena de Pareja.
Amante del Soneto, fue el creador de una nueva forma poética: La Enéada, que es un canto triétnico compuesto de tres estrofas de tres versos hexadecasílabos monorrimos, que antes de cumplir su primer año de ser concebida obtuvo en España un primer lugar como mini-poema. Casado con Gloria Rodríguez Salcedo, con la que tuvo tres hijos, seis nietos y un biznieto; rememorando su viejo pasado de mosquetero romántico, vive escribiendo sonetos y poemas del nuevo ritmo triétnico en una espiritual amalgama que canta los sentimientos de las tres vertientes étnicas que conforman al hombre de San Juan Nepomuceno en “Los Montes de María”, subregión de la Costa Atlántica de Colombia.

Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano

DIVINO REGALO (soneto)

El amor, es un divino regalo
del cielo y mágico baja fugaz
como palomas o rosas quizás
que de improviso crece y lo propalo

Con un canto esta alborada señalo
en mi trono la reina tú serás
así como yo te amo me amarás
por ser mi musa, a Minerva te igualo.

Prodigiosa en mi sueño de querubes
Hora a hora dejaste que el celo abra
ese paraíso adonde me subes

Impresión que en el corazón se labra
letra a letra, burilaré en las nubes,
Yo, Te amo cielo, tienes mi palabra.

Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
Guatemala, C. A.
15 julio 2013

AL SONETO BARROCO
Alejandrino
Resbalé por correr en mi refugio austriaco
azotando al poema de Góngora y Quevedo,
del soneto barroco me pregunté muy quedo
¿De dónde su nobleza? ¡Si, me importa, destaco!

Sinónimo de choques, tramado, nunca opaco
real e irreal arte en su pasional credo
también Lope de Vega en conceptismo ciego
cual culterano juega perspicaz arrumaco.

Relieve, exagerada caricatura humana
estética y valía metafórico escrito
retórica y antítesis, con sátira se hermana.

Por el Romanticismo la admiro y aquí cito:
en su hojas Guatemala, en versos engalana,
importante y notable de lirismo exquisito.

Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
“Hombre de Maíz, 2009”
Guatemala, C. A.

NACIMIENTO DEL SONETO

Giacomo de Lentini el italiano,
estrofa, serventesio su cuarteta
catorce versos deja el sicilano,
así creo el SONETO, este poeta.

Guido Guinizzelli al ritmo sujeta
Dante Alighieri sigue en esa mano
que Guido Cavalcanti la respeta,
luego Petrarca da parte al hermano.

Iñigo López primer sonetista
miles que cultivaron ese estilo
ya gozan de gran renombre, a la vista.

Rubén Darío, cabal buen pupilo
de este breve poema, impresionista
GRANDES NOMBRES atento recopilo.

Siciliano: De la Escuela poética siciliana.
Metro: Endecasílabo
Clasificación Identidad acústica: Paroxítona
Estrofa: cuarteta clásica, y tercetos de rima variada,
Ritmo: Extra rítmica
Clausula rítmica: Variada
Acento anti rítmico en 7ma.: que puede resultar cacofónico, pero es un recurso de énfasis
Licencias: No se empleo sinéresis en “Poeta”
Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano. OFS
“Hombre de Maíz, 2009”
Guatemala. C. A.
Premio Mundial “SELAE” a la Trayectoria 2011. ITALIA.
Sociedad de Escritores Latinoamericanos y Europeos.

GRANDE POETA
A: Guisela Montoya Poblete

Guisela viene en tu pluma
Una guirnalda que es ave,
Integra y acompasada
Sueño real del que sabe,
Eres la letra sagrada
Luz musa que siempre sale,
Aurora que la ilumina.

Montoya pluma galana
Otorgas al verso un soplo
Nutrido de dulce danza
Traes encanto al recuerdo
Otorgando a cada estrofa
Y la silaba dejando
Alimentando al poeta

Poblete la americana
Ondeas viento ecuador
Besando al alma chilena
Libertad es tu loor
Embelleces al poema
Tiernamente y con sabor
Entre una sensual cadena.

Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
“Hombre de Maíz 2009” Guatemala C.A.
La GRANDE POETA chilena, radicada en ecuador; ganadora de honorables galardones literario y poseedora de tres doctorados en literatura. Además de Escritora es Docente universitaria y periodista registrada. Su filología es avalada por estudios realizados en España.
El “Círculo cultural de Poetas Latinos” Valley Glen, California USA. Le otorga magna cum laude: Doctorado “Honoris Causa” por su trayectoria y alto testimonio socio cultural y en consideración a su reconocido itinerario literario.

La marimba es “Olivo de Oro”
Meridiano duplex


I •Olivo de Oro”


Robusto cuerpo Olivo protector
mi marimba reproduce tu viento.

Botón de oro, entre señores ¡Señor!
poderosa en tu origen ligustral
divinizada en estrado feudal
icono del sol el explorador

Nuestro teclado percute tu aliento
golpe, pregunta, respuesta es motivo
bailable de ramas es tu alimento
y excusa de gozo para el nativo
el olivo es enorgullecimiento
aceituna y son es ritmo adoptivo
de verde aceite tu nagua esmeralda
ritmo acústico que mueve tu falda

II “Las Estaciones”
Manojo de notas el olivar
el aceite de olivo de Minerva

Germinar la planta es todo un cantar
de surco rugoso y hondo color
las ablandas gemas llenas de amor
cual marimba en su sonoro soñar

Primavera, es vegetal como sierva
para energía la maduración,
en verano su musical gorjeo
se aferra en sacra espiritual unción,
en otoño el fruto ansiado conserva
sus hojas no curan la hipertensión
en invierno la madre dio su cría
marimba y olivo son poesía.

Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
“Hombre de Maíz”
Guatemala, C.A.
Sub-genero del soneto. Nuevo estilo… el meridiano:

En algún tal vez

EN ALGÚN TAL VEZ…

Cruzaste sobre montes, la cascada,
para verme a tu lado hasta el confín,
sin importar lo bueno ni lo ruin;
pero a esa hora seguí a la madrugada…

Después ante la lluvia, en granizada,
que hundía calles, pozos de un sinfín,
entre lágrimas, con más de un pasquín,
anduve por hallarte en la calzada…

Mal ventura a mi suerte: ya era tarde,
ensombrecida luz que a veces arde
para luego apagarse, esperaré…

Entonces supe, igual a tu manera,
con mis ganas de amar por vez primera,
que ora yo entre edificios por ti iré.

Osfelip Bazant

(Versión final de «En algún tal vez»)

La eternidad del poeta

LA ETERNIDAD DEL POETA

Cierta vez dos poetas se preguntaron sobre la eternidad de sus vidas si lograban escribir buenos versos… El primero exclamó: “La poesía es como un rompecabezas difícil de armar por su complejo pensamiento; forma como contenido deben extrañar, alterar e incomodar tanto al alma como al cuerpo”. El segundo, rápidamente refutó: “La poesía es un acertijo que se entiende por el mismo sentimiento; forma como contenido deben enseñar, deleitar y conmover tanto al alma como al cuerpo”. Dicho y hecho, sin vivir y contar aquella anécdota, sólo el segundo poeta, entre tantas voces, sigue existiendo.

Osfelip Bazant

El asesino del jefe malvado

El asesino del jefe malvado

Todos los trabajadores asistieron al funeral del asesinado jefe.
Algunos lloraban sin en verdad llorar; otros rezaban con vagas palabras, y, otros más, eran silencio o se lamentaban taimadamente.
Sin embargo, todos yacían en un mismo cuestionamiento sobre el prodigioso asesino y, a la par, se respondían: “fui yo”.

Osfelip Bazant

AMOR DE CALOURO

AMOR DE CALOURO
.
Que o meu silêncio fale-te ao ouvido,
que diga quanto te amo, assim calouro,
que só me transfiguro em luz, em ouro,
e em sonhos vivo apenas sem sentido.
Que seja canto tudo o que é um latido,
que às rosas cantem aves, duradouro,
que cuidarei melhor do que um tesouro
deste dom que me deu o gentil Cupido.
.
Ai, amor, me percebo ilusionado!
De grão em grão, no campo, semeemos:
mil prantos, cem suspiros, dez risinhos.
.
Ai, amor, me percebo enamorado!
Voltemos de mãos dadas, e juntemos:
mil abraços, cem beijos, dez carinhos.
.
Osfelip Bazant

Soneto Amor de calouro. Os sonetos de Osfelip Bazant