LÁGRIMAS

LÁGRIMAS

¿Por qué en mis ojos se transluce el llanto
si no me aferro más a tus recuerdos
que dan a mis sentidos desacuerdos
pa no olvidarte, aunque me duela tanto?

¿Y por qué no a tu sombra me adelanto
—a pesar de ir con ambos pies izquierdos—,
con tal de proponerte mil acuerdos
para verte otra vez bajo mi manto?

Y aunque llegase a hundir los continentes,
habría llamas, por doquier, latentes
que terminasen por dejarme ciego…

Mas debo, porque de esto me deshaga,
hoy vivir y contar que amor es fuego…
¡que sólo con las lágrimas se apaga!

Osfelip Bazant

MÍRAME

MÍRAME

Ven y mírame y vuélveme a mirar
al menos por un rato hacia mis ojos,
porque parecen dique en los remojos
a punto de romperse y derramar…

Mírame mucho, sin parpadear,
que sólo así ‒ya estén o no muy rojos‒
siento en el alma cálidos rastrojos
de avenencia, de fe, de bienestar…

Pues si me miras luego se enriquece
el amargor, en donde mudo vivo,
con un placer que nunca languidece.

Pues ya ni un rezo en las eternas misas
me asiste con un método efectivo
para reír sin falsedad ni prisas…

Osfelip Bazant

NO ESCUCHES…

NO ESCUCHES…

Sólo acércate y déjame a tu lado,
no escuches a los vientos mentirosos
que hasta en lo más profundo de los pozos
meten cizaña en el callado estrado.

Los cierzos juegan con el aire airado:
mueven las hojas a su gusto, sosos…
y pronto, a raudales, sus destrozos
causan un mal cardiaco al más osado.

Que digan lo que digan, ¿y qué importan?
Ignóralos en todos sus acentos
que van y vienen sin remordimientos.

Que tu memoria no les haga caso,
porque les quede al último su ocaso,
y si no mueren, su veneno acortan.

Osfelip Bazant

UN MAL SUEÑO

UN MAL SUEÑO

Corría en madrugada a gusto un sueño
que tiene voluntad quizá de amarte,
a plena sombra y luz, con todo el arte
que pongo en mi destino que diseño…

Corría a toda fuerza con empeño,
en cada esquina o, bien, en cada parte,
a fin de perseguirte, y de alcanzarte,
con esta llama de ardoroso leño…

Pero en mis manos —¡infeliz de mí!—
un corazón yacía tan deshecho,
que daba pena en vez de frenesí…

Se iba, como humo, lejos para el techo.
Sin razón, sin palabra, estuve así:
muy pálido y sombrío e insatisfecho.

Osfelip Bazant

ESPEREMOS UN TIEMPO

ESPEREMOS UN TIEMPO

Porque has de amarme con amor sincero,
espera a que te siga, no me sigas,
si vago solo o voy con mis amigas,
si avanzo sin mirarte, hostil, ligero…

Que corra el tiempo a ras de mi sendero,
sin clavarme tus pasos con espigas
o de ceñirme a ti con lazos, ligas,
volviendo de tu sombra mi faldero…

Lo sé, que yo exclusivamente quiero
almacenar en mi alma las cantigas
de apego antiguo, pero verdadero.

Porque me tengas siempre y me persigas,
suframos esta ausencia aún primero,
que vale poco amor si la mitigas.

Osfelip Bazant

APENAS ME DOY CUENTA

APENAS ME DOY CUENTA…

Desde mi ventana iban y venían
con las caricias frías del vïento
mi pesar de amarte y mi lamento,
que por verte ausente aparecían.

Y yo que imaginé que me aludían
ficticios vaticinios mi tormento
junto a ti —mas hoy cómo lo sïento
porque ignoré a las lenguas que decían:

“Él no te quiere, vete en fuga, huye…”—
Que sólo defraudabas con amor
y partirías luego de besarme.

Todo impugné, y dije con furor:
—¡Ustedes son mentira que destruye
al corazón. Yo sé que vino a amarme!

Osfelip Bazant

BESOS AJENOS

BESOS AJENOS

Hoy, al verte, cayó mi pensamiento
Y cayeron, uno a uno, mis anhelos…
¡Poco te importan mis sentimientos,
Que al mar, amor, te vi lanzar mis sueños!

He muerto hace días, pero siento
Aún el alma en sombras y desvelos
Que, triste, llora con el tenue viento,
Que, triste, carga y pena mis recelos.

Pero acabó mi luz, mi voz, mi afecto
Y lentamente poso sobre el suelo.
Ya no me queda vida, ni un pedazo.

Hoy supe que mis sueños no son sabios,
Que mi alma muere cuando yo recuerdo…
¡Que tus besos volaron a otros labios!

Osfelip Bazant (Sonetillo)

SI VINIERAS

SI VINIERAS

Cada escena de mi vida para ti
si tú vinieras para verme aquí…
Y si me amaras con luz suave y pura,
haría de mi hogar el alma tuya…

Amor que estás, tal vez, en otra tierra,
ven y llévame allá por vez primera,
que en este mundo no estoy feliz,
que en este mundo no sé vivir.

Hay muchas situaciones que me engañan,
hay tantos males sin estar contigo,
hay, también, amores que no se aman.

Mas si estuvieras, tú, aquí, conmigo,
sus mentiras seríanme verdades,
la muerte vida, y mis sueños, rëalidades.

Osfelip Bazant

AMOR BUSCADO

AMOR BUSCADO

Quién me dijera del amor que indago,
de ese amor que uno sueña y nunca halla;
pero hay quienes no quïeren y captan
amor que no merecen a su lado.

Ah, qué razón cautiva ecos y clavos
a mis prisas de amar que me rematan…
Ah, qué razón me quiebra como vara
cuando controla y oculta lo que amo.

Hay un amor eterno en cada casa,
así como también uno que engaña…
Quiero el amor que me ame hasta que muera...

Quién supiera imitar lo que deseo,
no amar como los otros, no interesa:
¡Ay amor, yo te busco y no te encuentro!

Osfelip Bazant

AÚN ASÍ

AÚN ASÍ

Te conozco desde hace poco tiempo
pero adivino que tú y yo si mí,
a cenas o a cines, por estos suelos,
dudosamente podríamos ir…

Te conozco desde hace poco tiempo
cual la nieve al verano ajiaco y seco;
me disuado de mi ansia y mi techo
si ya el amor que aguardo se me trunca.

Perdona el áncora de mi futuro,
pues me deja entre líos y recuerdos:
perdona si aunque me ames no te quiero.

Pero si andar conmigo aún prefieres
no importa el ansia ni amor alguno
si así, con este modo, tú me quieres.

Osfelip Bazant

VEN A HABLARME

VEN A HABLARME

Ojos anclados a mis horas diarias,
pasando cerca de ti se consumen
como aire en mí o cual en sol el agua;
¡Vamos! ¡Háblame! ¡Ven! ¡Ya apresúrate!

Cada vez más retraso las pisadas
que fijo frente a ti, cüando se une
la humedad de luz al día, en mañana;
¡Acude a mi presencia! ¡Ven, apúrate!

Un momento dudoso me devana
mi rato de sentir timado el pecho…
Un silbido, que es ruido, me defrauda.

Adelanta tu paso, que yo espero;
aunque no acuerdo cuánto se espera:
si no vienes, ¡el fin de todo llega!...

Osfelip Bazant

¡VE OTRA VEZ!

¡VE OTRA VEZ!

Te vi: estabas subida en alto cielo,
en medio de la sombra silenciosa;
cuidaste de mí, intrépida, amorosa,
que de zapatos tapizaste el suelo.

Y te plantabas por el rascacielos…
mi piel sentía, tenue y temblorosa,
tu mirada volverse en mí una rosa;
me diste tanto miedo, tanto anhelo…

No quise que me vieras a lo lejos:
me oculté de ti, y estuve entre reflejos
de cansancio, nostalgia y palidez.

Ahora, allá, que más ya no te veo
que vayas nuevamente, lo deseo:
¡Por favor, lo lamento, ve otra vez!

Osfelip Bazant

CUANDO PASÉ…

CUANDO PASÉ…

Pasé cerca de ti en templado día
y me tembló la piel, quedé callado;
cubrí mi frente viendo a otro lado,
estuve pálido según venías…

El momento me dio melancolía,
frutos de sueños pero marchitados,
un temor, un orgullo acongojado;
una herida en mí abrirse parecía.

Y junto a ti pasé… sentí rubor…
anduve entorpecido, pronto recio,
que alejándome quise regresar…

Y mirarte a los ojos pude, amor,
entonces sollozó mi alma en silencio
y anhelaron mis ojos un llorar.

Osfelip Bazant